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Desiertos hasta donde alcanza la vista… y aun así obligados a importar arena

RSE Magazine 15.02.2026 Claire Morel Traducido por: Jpic-jp.org

Una paradoja sorprendente: Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos figuran entre los mayores importadores mundiales de arena, a pesar de encontrarse en pleno corazón de vastos desiertos. Este artículo explica por qué estos países gastan tanto en sus ambiciosos proyectos de construcción.

 

¿Sabía que Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, pese a sus desiertos, importan cada año millones de toneladas de arena? ¿Por qué dependen de estas importaciones para llevar a cabo sus megaproyectos?

Los megaproyectos de los Emiratos Árabes Unidos y de Arabia Saudí, como Vision 2030, así como construcciones emblemáticas como las islas Palm, The World o el Burj Khalifa, requieren cantidades astronómicas de arena. En 2023, los Emiratos Árabes Unidos importaron más de 6.000.000 de toneladas de arena, lo que representa cerca de 37,35 millones de euros gastados únicamente en estas importaciones, según confirma el medio Jeux Vidéo. Cientos de miles de toneladas se utilizaron para construir las islas artificiales de Dubái.

La arena local, moldeada por los vientos del desierto, no es adecuada para este tipo de obras. Esta “arena eólica” (cuyos granos han sido pulidos y redondeados por el viento) es demasiado lisa, lo que debilita el hormigón armado. Las normas técnicas exigen, por tanto, una “arena angular”, procedente de ríos y canteras, que permite obtener un hormigón sólido y duradero. Para el Burj Khalifa, por ejemplo, se transportaron especialmente desde Australia unas 45.700 toneladas de arena.

De dónde procede esta arena y cómo circula

La estrategia de importación de los Emiratos Árabes Unidos en 2023 se basa en gran medida en Arabia Saudí como principal fuente de suministro, seguida de Egipto y Bélgica. El transporte se realiza en buques de carga, a veces desde lugares tan lejanos como Australia o Egipto. La elección de la arena va más allá de las simples necesidades de la construcción: la producción de vidrio, por ejemplo, exige cuarzo de gran pureza, un “cuarzo premium” que rara vez se encuentra localmente.

Para países como los Emiratos Árabes Unidos, resulta por tanto necesario buscar soluciones en el extranjero, impulsados por criterios de calidad. Esta búsqueda combina dimensiones científicas, logísticas y, en ocasiones, políticas.

Las repercusiones medioambientales y las posibles alternativas

La explotación mundial de la arena ha alcanzado niveles sin precedentes: cada año se extraen alrededor de 50.000 millones de toneladas, lo que convierte a la arena en el segundo recurso natural más consumido del planeta después del agua. Las extracciones en las costas, aunque prácticas, agravan la erosión de las playas y degradan los ecosistemas, lo que puede desembocar en verdaderas catástrofes medioambientales. Este saqueo del “polvo de oro” atrae incluso al crimen organizado, con redes que transportan arena desde la India o Marruecos hacia las zonas de mayor demanda.

Ante esta presión y el creciente deterioro ambiental, el uso de materiales reciclados y de arena manufacturada aparece como una vía prometedora. Arabia Saudí, en particular, destaca estas soluciones en el marco de Vision 2030, con el fin de reducir una costosa dependencia de los recursos naturales.

Véase: Des déserts à perte de vue… et pourtant contraints d’importer du sable

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Los comentarios de nuestros lectores (1)

Paul Attard 25.03.2026 And we know from the bible that those who build on sand will perish!