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La cancelación de la deuda debe ir más allá del Jubileo

http://www.valori.it 12.12.2025 Andrea Di Turi Traducido por: Jpic-jp.org

Abierto el 24 de diciembre de 2024 por el Papa Francisco, el Jubileo de la Esperanza ha concluido el 6 de enero de 2026. Pero no debe terminar la atención sobre la necesidad de cancelar la deuda de los países más pobres del mundo: esta es la petición formulada por la campaña ‘Debt for Climate’ en una Carta abierta dirigida al Papa León XIV de cara al cierre del Año Santo.

Debt for Climate es, según su propia definición, un “movimiento de movimientos”, liderado por el Sur Global y presente en 25 países. Exige la cancelación total e incondicional de las deudas financieras de los países más pobres del mundo, que considera ilegítimas, para permitirles liberar recursos destinados a invertir en la lucha contra la crisis climática, de la cual, además, estos países son los menos responsables. Deudas que el propio Papa Francisco calificó de “injustas e impagables” en la “Bula de convocatoria del Jubileo Ordinario del Año 2025”. En dicho documento, el anterior pontífice pidió expresamente a los países ricos “condonar las deudas de países que nunca podrían pagarlas”, subrayando que, “más que una cuestión de magnanimidad, es una cuestión de justicia”.

Romper el círculo vicioso

La Carta enviada a Prevost pide concretamente tratar cada día posterior al cierre del Año Santo como si todavía fuera Año Santo, hasta lograr la cancelación incondicional de la deuda. Se trata de una carga que obliga a muchos países del Sur Global a dilapidar recursos públicos en el pago del servicio de la deuda, sustrayendo fondos a inversiones destinadas a medidas de mitigación y adaptación frente al colapso climático en curso. “Necesitamos —se lee en la Carta— la cancelación incondicional de las deudas ilegítimas, ilegales y odiosas del Sur Global”.

Como si fuera poco, la enorme presión derivada de la necesidad de pagar la deuda obliga a muchos de estos países a seguir permitiendo que industrias extractivas, como la de los combustibles fósiles, operen en sus territorios. El clásico círculo vicioso. Mientras tanto, los países del Norte Global, principales responsables de la crisis climática, obtienen beneficios tanto del uso de esos mismos recursos como de los pagos de intereses de la deuda que reciben. Por ello, además de señalar la cuestión de la deuda, el dedo se dirige contra el actual sistema financiero global, para el cual se reclama una profunda reforma: “una nueva arquitectura financiera internacional centrada en el ser humano”, utilizando las palabras pronunciadas por el Papa León XIV en su discurso a los participantes de la Cop30.

Se puede hacer. Porque ya se hizo

A quienes afirman que una cancelación de deuda a gran escala es demasiado compleja o incluso imposible, la Carta responde que ocurre exactamente lo contrario. También porque ya ha sucedido en la historia.

Ocurrió con la campaña promovida por la Jubilee 2000 Coalition con motivo del Jubileo del año 2000: a lo largo de los años, logró obtener la cancelación de deudas por alrededor de 130.000 millones de dólares correspondientes a países pobres altamente endeudados. Sin embargo, el caso quizá más célebre de la historia afectó a un país europeo, Alemania: el acuerdo sobre las deudas de guerra alemanas alcanzado en 1953 fue uno de los factores que permitió al país convertirse en la “locomotora” de Europa.

Se remonta a la primera década del nuevo milenio el caso de Ecuador, que la Carta recuerda porque el proceso comenzó con una auditoría de la deuda. El mismo instrumento se está utilizando hoy en Senegal. La auditoría pública de la deuda soberana se señala, de hecho, como un medio eficaz para permitir que los países más endeudados recuperen el control de su deuda desde una perspectiva de justicia.

Debt for Climate vuelve a ponerse en marcha en Italia

Entre los firmantes de la Carta figuran grupos y organizaciones que trabajan en los ámbitos de deuda, fe y clima, entre ellos ActionAid International, Christians for Future, Eurodad y Pax Christi. Por parte de Italia destacan, entre otros, Attac, Climate Action Sud Tirolo, Fridays For Future y Ultima Generazione.

“La lucha por las demandas del Jubileo —afirma José Treviño, del Coordinamiento de Debt for Climate para el Norte Global— no puede volver a abrirse solo dentro de 25 años. Necesitamos liderazgo, pueblos y movimientos organizados que sigan luchando cada día para mantener la promesa del Jubileo: cancelar la deuda y restaurar la tierra”, en referencia al llamamiento bíblico a la restitución de la tierra contenido en el Libro del Levítico.

Hace un par de años se había puesto en marcha el capítulo italiano de Debt for Climate, que se presentó oficialmente con ocasión del World Congress for Climate Justice celebrado en Milán, pero después no tuvo suficiente impulso para continuar. Ahora la campaña internacional quiere intentar nuevamente echar raíces en nuestro país. También debido a la importancia estratégica que Italia representa como cuna del mundo católico.

Un mundo, el católico, que además se ha comprometido decididamente en este frente. Precisamente con vistas al Jubileo de 2025, Caritas Internationalis promovió la campaña “Turn debt into hope”. En Italia fue relanzada por la iniciativa “Cambiare la rotta”, promovida por Caritas Italiana junto a una red de organizaciones entre las que figuran Earth Day Italia, Focsiv, Fondazione Finanza Etica, Salesiani per il sociale y Sermig Arsenale della Pace.

Véase, La cancellazione del debito dei Paesi poveri vada oltre il Giubileo

Foto. COP30 y justicia climática

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